La niña con casco y escudo está frente a la luz de la lámpara, como si descubriera por primera vez su propio “sol”. Es un momento de asombro y curiosidad, como cuando Don Quijote veía gigantes donde había molinos. Ahora lo imposible parece normal, pero la sorpresa de tocarlo sigue ahí. La pregunta nos invita a pensar si todavía es loco soñar a lo grande cuando lo extraordinario está al alcance de la mano. La imagen captura ese instante mágico en el que descubrir algo cotidiano se siente como un verdadero milagro.
73505097H-1